¿Qué es BDSM?

El Bondage BDSM es tan solo una forma de vivir el sexo, no necesariamente una forma de vida. En contra de lo que muchos piensan, no persigue infligir dolor o causar daño físico a los practicantes. Es una disciplina amplia, con manifestaciones muy ricas desde los puntos de vista intelectual, estético y erótico. El bondage puede usarse como práctica estético-erótica, como parte de una relación bdsm, como una variante erótica más o como elemento en ceremonias de dominación o de sadomasoquismo. Aunque existen desacuerdos (especialmente cuando sólo se usan cuerdas o amarres eróticos), se suele considerar como formando parte de la llamada cultura bdsm. Los amarres bdsm pueden hacerse sobre una parte o sobre la totalidad del cuerpo, utilizando generalmente cuerdas especiales o amarres eróticos que pueden encontrarse en nuestra sex-shop online, puede ser cualquier clase de amarres bondage que pueda servir para inmovilizar a una persona. Con cierta frecuencia, a la persona se le aplica una mordaza.


Productos Fetish - Bondage y ataduras

A algunas personas les atraen también las sensaciones físicas: la presión de los amarres bondage, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel. Ligado a esto último está asimismo el placer obtenido por la adrenalina que genera el peligro simbólico. Atrae igualmente la sensación de impotencia cuando se hacen intentos por liberarse de los amarres bdsm; a algunas personas les agrada realizar estos intentos mientras son estimuladas sexualmente por la persona activa, aunque el bondage no implica necesariamente contacto sexual. Es frecuente asimismo el uso del bondage en los llamados "juegos de sumisión" o juegos en los que se representan roles amo/esclavo. Finalmente, el bondage puede utilizarse como complemento de otras prácticas sexuales, incluso de tipo enteramente convencional, para estimular la libido de la persona que recibe el bondage y/o de la persona que lo ejecuta.


Las prácticas eróticas relacionadas con el Bondage BDSM son básicamente los roles de poder asimétricos como por ejemplo am@-esclav@, jef@-emplead@, maestr@-alumn@, policí@-detenid@ o dueñ@-mascota. Y sí, la historia puede llegar a que uno haga de perrit@ y comer en un plato mientras el am@ le tiene atad@ con una correa. Libertad total. ¿Por qué a algunas personas les atrae el juego de ser atadas con amarres bondage? La razón que con más frecuencia se invoca es la liberación de inhibiciones y responsabilidades, en la medida en que confían las llaves del juego erótico a otra persona, que es quien marca las pautas a seguir. La sensación de dejarse llevar, es para muchas personas altamente gratificante en el plano sexual.


Artículos BDSM en Secretos, tu sex shop online

El fascinante universo bondage permite sumergirse en el no menos excitante mundo de la lencería bondage, que siempre añade más erotismo. El atuendo incluye lencería bondage por lo general en color negro y rojo, muy ajustada y dejando piel al descubierto. El látex, el vinilo y cuero son algunos de los materiales favoritos en el bondage. Los tacones negros ultra altos, el cabello recogido son algunos de las características más comunes en el look bondage, sin embargo no son reglas, puedes adaptar el concepto a tus gustos. Encontrarás 

diseños llenos de cintas, cuero, vinilo y hebillas grandes, todo muy ajustado; incluye arneses, ligueros, esposas, y otras cosas más, sin perder clase y elegancia, hace lucir las curvas y atributos femeninos de una manera sensual y provocativa.


Sexo erótico con dominación

En el bondage existen una gran variedad de "herramientas" o juguetes sexuales para ejercer el dominio en la pareja; que van desde tapaojos, esposas, collares, látigosamarres bdsm para atar, esposas, kit bondage, disfraces e incluso un columpio creado especialmente para el placer. y que por supuesto, en nuestra sexshop online encontrarás para que disfrutes el bondage como debe ser. Todos estos artículos para el bondage pueden ser disfrutados sin ninguna preocupación o sin que haya nada que temer, ya que la experiencia puede ser más suave o de tipo dominación, y no tiene porque terminar en sadomasoquismo. Es una estupenda forma de salir de la monotonía y la rutina probando nuevas experiencias y estimular la vida sexual a través de unas cuantas fantasías eróticas.


El bondage es una práctica sexual que puede resultar muy excitante si sabemos cómo manejarla. El nivel de intensidad puede ir de suave a muy intenso y todo dependerá de las ataduras que usemos y del tipo de objetos que usemos para inmovilizar a nuestra pareja. Siempre hay que practicarlo con mucha prudencia, determinando previamente las señales para saber cuándo es necesario parar y tomando siempre en cuenta las medidas de seguridad, pues lo importante es pasarlo bien, sin asumir ningún tipo de riesgo. Muchas veces estas emociones son contradictorias para quien está atado: una calma, con un cierto temor. La entrega y sumisión, con la respuesta primitiva de defenderse y pelear. El impulso de huir o luchar…sin poder hacer ninguna de las dos cosas, porque estás inmovilizada.

Pero también es cierto que el fin último es el placer, la diversión, aderezar el aspecto lúdico de los juegos sexuales y revestirlos de cierto componente de peligro y suspenso. La complicidad de la pareja se eleva hasta límites insospechados, y la comunicación que debe generarse antes, durante y después de una sesión de bondage permite que el sexo se haga sublime, pero deben cumplirse algunas premisas.


SSC: sensato, seguro y consensuado. Las siglas que definen las prácticas del BDSM deben aplicarse también para el bondage, sobre todo si quieres ir más allá de dar unos golpecitos con una paddle o unos simples látigos.